Tuberculosis en Diario El Telégrafo
Tomada de la edición impresa del 01 de febrero del 2010
Tuberculosis se detecta desde la comunidad
FOTO: PILAR VERA / El Telégrafo
Personas que tuvieron tuberculosis y familiares se capacitan en el Centro de Salud Fertisa, al sur de la ciudad, para educar a la comunidad. Ellos captarán pacientes y los motivarán a no abandonar el tratamiento.
Ex pacientes y líderes barriales captarán enfermos para ser tratados y disminuir el contagio.
Antecedentes
El 11 de diciembre de 1973, los hospitales y dispensarios de la Liga Ecuatoriana Antituberculosa (LEA) se integran a los Servicios del Ministerio de Salud y dan origen al Programa Nacional de Control de Tuberculosis.
La Fundación Ecuatoriana de Salud Respiratoria (Fesar) lucha hace 10 años contra la enfermedad.
En 2002, se declara a la tuberculosis una enfermedad de riesgo altamente contagiosa y de prioridad para la salud pública en Ecuador.
Desde 2009, en los dispensarios y hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se habilitaron Departamentos Dots del Ministerio de Salud.
El Ministerio de Salud Pública actualizó las normas para el tratamiento y captación de enfermos de tuberculosis en el país con el objetivo de disminuir el número de contagios y el abandono del tratamiento, que es gratuito.
Para lograrlo, el Ministerio extendió la aplicación de la estrategia Dots (Directamente observado un tratamiento acortado), que antes solo se ofrecía en las áreas, centros y subcentros de Salud, y ahora también se lo realiza desde la comunidad.
La primera consiste en que el paciente recibe una medicación diaria en las dependencias oficiales, la cual ha demostrado efectividad porque reduce el proceso de curación, de 2 años a 6 meses, aseguró Aurora Roby, médica tratante del hospital Neumológico Alfredo J. Valenzuela.
Pero el inconveniente se da cuando el paciente abandona el tratamiento, lo cual hace que la cepa huésped se haga resistente a la medicación y se tenga que utilizar una más tóxica y costosa.
El primer tratamiento le cuesta al Ministerio 60 dólares, el esquema dos o recaída alcanza los 96 dólares, la resistencia o nivel tres, 7.000; y el nivel cuatro, 14.000.
“Algunos enfermos dejan el tratamiento porque trabajan y se les dificulta ir a las unidades o porque consideran que están bien y no creen necesario seguir con el proceso, porque les genera estragos en su salud, sin considerar la inversión que hace el Estado”, indicó Roby.
No obstante, César Chong, director del hospital, aseguró que hay otros pacientes que se resisten a iniciar un tratamiento, porque niegan que tienen la enfermedad que la consideran un estigma que les puede causar la marginación de la sociedad, incluso de su familia.
Lastimosamente, reconoció Chong, no existe una ley que obligue al enfermo a recibir la medicación, por lo que se convierte en un foco de infección para la comunidad.
En Guayas se encuentra cerca del 50% de pacientes, de los 5.000 nuevos casos que se registran en el país, señaló Jorge Íñiguez, director nacional del Programa de Control de Tuberculosis del Ministerio de Salud Pública.
Por esta situación, la semana pasada, en Guayaquil, se efectuó un taller en el cual se capacitó a médicos, enfermeras y directores de las áreas de salud y hospitales sobre este tema.
Ellos conocieron nuevas técnicas de optimización de los procedimientos de captación de pacientes, tratamiento (exámenes y medicamentos), seguimiento, vigilancia epidemiológica y, ayuda social y familiar.
La segunda estrategia, el Dots comunitario, consiste en preparar a personas del sector (líderes barriales o ex pacientes) en el reconocimiento de los síntomas respiratorios entre los vecinos, especialmente, en quienes tuvieron contacto con los enfermos.
Los promotores de salud incentivarán a los habitantes a hacerse el examen (baciloscopía) para descartar la presencia del Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch; y en otros casos, a través de sus experiencias, motivarán a los pacientes a no dejar la medicación.
Ese es el objetivo, manifestó Dennis Gallardo, médica de la Fundación Ecuatoriana de Salud Respiratoria (Fesar), entidad que se unió al trabajo que emprenden las Educadoras para la Salud del Centro de Salud Fertisa, donde se reporta el mayor número de contagios, dentro de la ciudad.
El viernes pasado arrancaron con la preparación de 36 promotores, entre ex pacientes y familiares, quienes conocerán detalladamente sobre la tuberculosis, además, expusieron los problemas o cambios que se presentaron en sus vidas, después de ser diagnosticados con la enfermedad, y buscaron las soluciones.
Al respecto, Marina Canales, de 47 años, recordó que hace nueve años le diagnosticaron la enfermedad y desde entonces su vida cambió, dejó de trabajar y comenzó a soportar las humillaciones de su esposo.
Ella reconoció que su desorden alimenticio causado por la mala nutrición la llevó a contraer tuberculosis y contagiar a uno de sus hijos. Aunque se curó, hace 4 años la enfermedad reapareció.
Wilson Tenorio, director del centro, afirmó que el repunte en la zona es consecuencia del hacinamiento en el que viven las personas, los malos hábitos de higiene, mala alimentación debido a la pobreza y por desconocimiento. Además, porque los enfermos, en su mayoría, son drogadictos y continuamente desisten del tratamiento.
14.000 dólares le cuesta al Ministerio de Salud el tratamiento nivel cuatro contra la tuberculosis
María Janeth Avendaño
mavendano@telegrafo.com.ec
Reportera – Guayaquil
Para información sobre el Programa Nacional Contra la Tuberculosis ingresar a la página web www.msp.gov.ec o visitar alguna de las 14 áreas de Salud en la ciudad.
Fundación Ecuatoriana de Salud Respiratoria, llamar al 6041684.









